Kall Fimbulbringer
Cómo invocarlo

Consejos
- Es el jefe final: invócalo con tres de sangre maliciosa en el Cuenco extraño de su prisión, a la que se llega por el Pasaje de los Aesir.
- Tiene tres fases con salud propia (10 000, 7000 y 30 000). No se aturde y resiste Perforante, fuego, Escarcha y rayo: usa daño Tajante o Contundente.
- Su remolino y su embestida con cadenas castigan al que se queda quieto; en la última fase, por debajo del 35 % de salud, llueven púas de hielo.
- Su sangre de sacrificio va en la Plataforma cincelada de las Piedras de sacrificio para terminar el juego.
Hugin dice
Invocar a la bestia
Has encontrado el lugar de invocación de uno de los Desterrados. Aparecerá si haces la ofrenda correcta en el altar. Pero has de tener muchísimo cuidado, pues no son presas fáciles. Hazte con un arma poderosa, ponte tu mejor armadura y llénate bien el estómago antes de enfrentarte a uno de ellos.
¡Mi más sincera enhorabuena!
Dirígete a las piedras de sacrificio con el trofeo de los Desterrados y haz una ofrenda con él para que te sonrían los dioses.
Una última prueba...
¡Ten cuidado! El ser encerrado tras esta puerta es poderoso, más que cualquier otra criatura de todo Valheim. Será mejor que te prepares adecuadamente antes de enfrentarte a este enemigo final.
Ha llegado la hora...
¡Bien hecho, guerrero! Has encontrado la sangre sacrificial, la última llave para restaurar este reino. Ahora el Padre de Todo tiene una última tarea para ti: demuestra que eres digno regresando al lugar donde todo comenzó.
Viaje a Valhalla
¡Bien hecho, guerrero! Por fin has derrotado a todos los Desterrados y has demostrado ser digno. Las puertas de Valhalla están ahora abiertas para ti; solo necesitas permitir que la valquiria te lleve allí. Pero no te preocupes, siempre serás bienvenido aquí, en el décimo mundo, si deseas regresar.